Consejos para una mejor calidad de vida del Celíaco

 

receta sin gluten

 

 

La enfermedad celíaca es una patología caracterizada por una intolerancia permanente a los alimentos que contienen gluten, que provoca daños en la absorción de los nutrientes y generando estados carenciales.

Es una enfermedad que afecta más mujeres que hombres.
No se puede prevenir ni curar, pues se desconocen sus causas.

Al ser una intolerancia y no una alergia, la celiaquía no produce reacciones inmediatas, lo que dificulta su detección y puede deteriorar y agravar el estado de salud del paciente, por eso es importante detectarla a tiempo.

Algunos de sus síntomas:

Entre los 9 y los 24 meses:
náuseas, vómitos, diarreas, distensión abdominal, pérdida de masa muscular y de peso, fallo del crecimiento, irritabilidad y falta de tono muscular.
Infancia: son habituales las deposiciones blandas, talla baja, anemias y alteraciones del carácter. Adolescencia: la celiaquía suele ser asintomática.
Adultos:  la fatiga, los dolores abdominales, gases y anemias. Además, en algunos pacientes la celiaquía se presenta con estreñimiento, lo que provoca que con frecuencia se les diagnostique erróneamente como si se tratase de un síndrome de intestino irritable o gastritis.

Al no existir tratamiento para curar la enfermedad ni prevenir su aparición, la única medida eficaz para mejorar el estado de salud de los pacientes es una dieta estricta sin gluten durante toda la vida. Para ello es fundamental que el paciente conozca el listado de alimentos que no contienen gluten y los que sí lo contienen.

Para ello te pasamos un link de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos, y tecnología médica Argentina.

Entre los primeros se pueden citar como destacados la leche y sus derivados (quesos, yogures naturales, etc.), todo tipo de carnes y vísceras frescas, congeladas y al natural, además de cecina, jamón serrano y cocido; pescados frescos y congelados sin rebozar; mariscos; huevos; verduras, hortalizas y tubérculos; frutas; arroz y legumbres; vino y frutos secos, siempre y cuando sean crudos.
Los alimentos que la persona celíaca debe evitar que son, principalmente: Pan, harinas de trigo, cebada y centeno, y los productos que las contengan. Bollería y pastelería. Cerveza. Algunas salsas y aderezos para ensaladas. Con mucha precaución: embutidos y productos de charcutería, patés y helados.

Además, estas personas deben advertir siempre su condición cuando vayan a comer fuera de casa (comedores escolares o de empresas, restaurantes, hoteles, hospitales, etc.).